ARCO, ESCALERA, PUERTA, VENTANA...

COMISARIADO DE SOLART SONIQUE 2017

20.09.2017

Solar del Conejo

Barrio de la Magdalena, Zaragoza

 

Solart Sonique es un proyecto de:

Recreando Estudio

 

En colaboración con:

Plastik Vintage Shop

 

Patrocinado en su III edición por:

Zaragoza Cultural

 

Video de: La Trueka Estudio

Fotografías de: Chabi Fotografía y Recreando Estudio

Un comisariado de Alvaro Albajez y María Bastarós

 

Artistas:

Melanie Aliaga-Lavrijsen

Niall Bingham

Rubén del Pino

Guillherme Figuereido

Inés Peña

 

 

Solart Sonique es un evento lúdico y cultural que trata de poner en valor los vacíos urbanos, recuperándolos para el desarrollo de iniciativas vinculadas con el arte, la música y la creatividad de los artistas zaragozanos.

 

El proyecto, además de reflexionar sobre el uso de estos espacios públicos, busca la promoción de la cultura en un contexto diferente, accesible para todo el mundo y que trata de conectar a la ciudadanía con disciplinas poco “convencionales” y experimentales.

 

 

En su tercera edición la temática de las obras artísticas, “Arco, Puerta, Escalera, Ventana…” habla sobre “aquellos lugares en los cuales los futuros lejanos se encuentran con los pasados lejanos” como narraba Robert Smithson.

 

Un solar es un espacio intrínsecamente conflictivo cuya naturaleza, en origen capitalista, es hoy cuestionada por la acción ciudadana, que desde la contemporaneidad reclama y conquista estas islas urbanas.

 

Espacios de ocio gestionados por las propias comunidades, asambleas vecinales, huertos urbanos; el solar se ofrece como un enclave de resistencia local sobre el que los vecinos traman y plasman sus ideas colectivas, un espacio sobre el que dibujar una agenda de futuros utópicos.

 

Sin embargo, el solar es un lienzo en absoluto aséptico; se halla contaminado por el pasado y los proyectos errados de las generaciones locales anteriores. El solar se convierte así en un elemento poliédrico: recuerdo de la memoria local y semillero de posibles futuros.

 

Apropiándose de esta dicotomía y a través de la apelación y la re asignación de significados a los elementos que el solar trae a la memoria, los artistas de Solar Sonique reflexionan sobre las tensiones entre los espacios productivos e improductivos, los ámbitos públicos y los privados, el albedrío colectivo y la conflictiva convivencia de la memoria, los proyectos utópicos ya frustrados y los todavía en marcha.

 

Desentronizando al Cubo Blanco y tomando las franjas horarias como vehículo expositivo, cada una de las intervenciones del Solar Sonique actúa sobre uno de los distintos elementos que los solares acercan a la memoria, empleándolos como instrumentos de reflexión y plasmación de conflictos.